26 ene. 2012

"Podrido" x "The Art Warriors" e-zine



"Podrido"

ilustración para un relato del nuevo nº del e-zine "Sueño Despierto con The Art Warriors" creado por Antonio Gamboa.(http://www.artwarriors.blogspot.com/)

Según palabras desde su blog ( http://www.artwarriors.blogspot.com/2012/01/sueno-despierto-con-art-warriors.html ) "este nº combina sueños reales con ilustraciones de distintas técnicas para dar al lector dos visiones de la misma almohada. Encajados en una página, cada pareja de sueño e ilustración es única e irrepetible." y personalmente me ha gustado el reto(nuevo para mí)me lo he pasado bien,pese al poco tiempo del que he dispuesto (Gracias x los kms. de cable Antonio!) no tanto x haberme decidido x un planteamiento + escénico y no + conceptual.

Aquí podeis checkear el resto de las obras:
http://issuu.com/antoniogamboagamez/docs/sue_o_despierto_con_the_art_warriors/82

Y aquí os dejo el relato,escrito por Pablo González.: 


"Intenté abrir los ojos, aturdido, sentí un tremendo dolor de cabeza. Parecía que llevaba siglos sin despertar. Me froté los ojos con mis manos una y otra vez, todo lo veía borroso. Desconocía que coño pasaba, el aire estaba como suspendido, me oprimía, no podía respirar. Joder, un nauseabundo olor a podrido lo envolvía todo. En mi despertar, sentía una tensa quietud, un escalofrío recorrió todo mi cuerpo; instintivamente vino a mí una sensación de estar en peligro. A mí alrededor todo era familiar, desorientado recordé donde estaba, era mi maldita habitación, estaba en casa. El ambiente era oscuro, tétrico...como pude me levanté del suelo, me pesaba una tonelada el cuerpo; entonces, repentinamente, escuche un crujido. En ese mismo momento, luché desesperado por no perder el conocimiento, pero mi cuerpo se tambaleaba y la vista se nubló.

De milagro me mantuve en pie agarrándome de las paredes, el escritorio…Luché por llegar al quicio de la puerta, así conseguí asomarme al pasillo. Fue ahí cuando vi una sombra, ¿joder, qué era eso? instintivamente mi cuerpo se tiró rápido sobre la puerta del pasillo, no sé, parecía que intentaba ganar tiempo mientras mi mente asimilaba la situación. Recordé en ese instante, que guardaba un cuchillo en el cuarto. Me di la vuelta de improviso, mala idea, mi equilibrio falló y caí al suelo. No quedaba otra que arrastrarse hasta la habitación. Como un loco revolví el cajón, ¿¡qué coño!? Me iba la puta vida en encontrar el cuchillo! De repente, en un sólo segundo la cabeza se inundó de preguntas ¿dónde estaba mi familia? ¿Por qué no había nadie?, todo estaba sucio, desordenado. Todo parecía como si llevara abandonado mucho tiempo...Aun temblaban mis manos, el corazón no me permitía escuchar nada a mí alrededor con la fuerza de sus bombeos en mis oídos.

Abrí la puerta y entré al salón con el cuchillo por delante sin saber a qué me enfrentaba. Ya no había nadie. Escuche pasos por las escaleras y no lo pensé, seguí a ese hijo de puta. Sin darme cuenta, me encontré bajando por las escaleras mirando en cada esquina, los nervios crispaban mis movimientos y amenazaban la poca cordura que aún podía quedar en mí. Por fin me encontré en el portal, una vez seguro que no había nadie fuera, salí. Solo di dos pasos cuando vi a alguien tumbado boca abajo en mitad de la calle. Había mucha sangre, demasiada, jamás vi nada como eso, me quede inmóvil. No tuve tiempo para pensar nada más, el sonido de los disparos me sacaron de mí, me agaché entre los coches por instinto. Disparaban de todas partes, contra el suelo, contra los coches,...todo volaba por los aires.

Se hizo el silencio, no sé cómo cojones lo hice, pero reaccioné y corrí hasta el portal. Me sentía aterrado, no sabía qué hacer. En plena ira golpeé las paredes, me golpeé la cara, nada importaba, sólo quería despertar de esa pesadilla. Así que decidí ir hacia el parking, quizás ahí estaba la última esperanza de salvarme. Me dirigí hacia la valla, lancé el cuchillo al otro lado y salté. Directo fui a la esquina, y me asomé. Había alguien de espaldas y me escondí de nuevo. Pude sentir un suave hormigueo en los dedos de las manos, “ésta es la tuya”, pensé. Me fui hacia él y mientras le tapaba la boca con todas mis fuerzas y le cortaba el cuello con violencia y saña, noté cómo sus dientes crujían, su pobre respiración no acertaba a adivinar qué cojones estaba pasando. Cayó a mis pies. Aun vi cómo se arrastraba, se ahogó en su sangre. Sentía la jodida garganta como una lija, tragué saliva y cogí sin pensarlo su pistola.
En ese momento no tenía ni puta idea de qué hacer, pero volví a mi calle. Necesitaba volver a ver ese primer muerto. Mientras corría empecé a escuchar voces, su eco rebotaba por toda la calle. Me paré y busqué de dónde venían las voces…pero no había nadie. Bruscamente un terror indescriptible hizo que mi cuerpo temblara como una triste hoja, me tembló todo el alma, me tembló la mano. La pistola cayó al suelo. Me acerqué lentamente al muerto, sentí de nuevo ese hedor, se colaba por mi nariz y se incrustó en mi cabeza. Hinqué las rodillas. Dudé, lo reconozco, pero mis manos se movían solas cómo en las últimas páginas, entonces al darle la vuelta al cuerpo vi que el muerto era yo. Todo tiene sentido ahora."


Muchas gracias por la visita fighters! 
Saludos